Hace casi dos semanas fui a ver En llamas (Catching Fire), la segunda parte Los juegos del hambre. Ya sabía qué esperar de la película, porque ya había leído los libros, y tenía la esperanza de que la película fuera mejor que el libro, cosa que ocurre raras veces. Y sí, al final la película sí fue mejor que el libro y me gustó mucho.
Todo empieza unos pocos meses después de que Peeta y Katniss regresaran al Distrito 12 y se mudaran a ese bello barrio lleno de casas grandes, con mucha comida en la alacena y cuyo único vecino es Haymitch. Ya saben, ese barrio nice en donde solo hay gente VIP que se traumó después de haber matado a otra gente en los juegos.
Volviendo a ponernos un poco serios, pues resulta que la actuación no ha terminado, como esperaba Katniss, esto apenas es el comienzo y tiene que convencer a todo un país de que está perdidamente enamorada del buen Peeta y que le importa un bledo cualquier signo de revolución que pueda surgir.
En corto: U.S.A. Adaptación de En llamas de Suzanne Collins. 2013. Francis Lawrence. Lionsgate. 146 minutos.




